miércoles, 5 de agosto de 2015

Mi querido arroz integral, "a must".






Hoy he ido a la farmacia y no he podido evitar fijarme en este potito en la sección de comida para bebés.


En realidad no tiene nada de especial. Un producto de venta masiva para los más peques. Como es habitual, salvo que se diga lo contrario (los ecológicos suelen ser de arroz integral), con cereal blanco o refinado. Lo que me ha llamado la atención es el hecho de leer en el título BLANCO, como si fuera una gran cualidad del producto a resaltar.
En lugar de blanco podrían decir SIN minerales, ni vitaminas, ni fibra, ni germen con aceites esenciales, sin vida. Todo lo contrario que el integral, íntegro, con todo, como nos lo ofrece la Naturaleza, con toda su perfección.
Cuando estudiaba dietética se daba por sentado que lo integral en principio era mejor para la salud que lo refinado, pero nadie hacía ni caso. Creo que era la única de la clase que hacía las dietas con arroz integral. Nunca entendí lo de "digo pero no hago". Y aquí estoy, defendiendo lo integral frente a lo refinado, por puro convencimiento, es que es mejor, se sabe científicamente y se siente y se nota (toma arroz integral y lo sabrás, no se puede explicar la energía y la vitalidad que te aporta).
Ahí va el post lección 1 sobre el arroz integral, para empezar, porque nunca es tarde si la dicha es buena. 
El gran handicap suele ser: me queda duro o no sé por donde cogerlo.
Fuera excusas y aquí tienes la fórmula garantizada.
Cuando te salga el básico ya puedes hacer con él mil cosas. Pero paso por paso. Empieza por arroz simple e inclúyelo en tus comidas como acompañamiento. Lo más sencillo es en ensaladas, por ejemplo, y más ahora en verano. ¡Ánimo!

Aunque parezca que sólo sea arroz básico, muy importante seguir los pasos y hacerlo con esmero.


En mi despensa algo que nunca puede faltar, el arroz integral.



Ingredientes para 8 raciones:

500g de arroz integral redondo en crudo.
1200 ml de agua de calidad (dos partes de agua 500g ocupan 600ml).
1cp sal marina.
Preparación:
Lavar el grano en un bol, inundar de agua, remover el arroz con las manos y tirar el agua para deshacerse de las partículas de suciedad y granos muertos que flotan. El último lavado lo hacemos con un colador bajo el grifo.
Dejar el arroz en remojo durante unas dos horas con el agua nueva en la misma olla donde lo cocinaremos.
Llevar a ebullición a fuego medio con la olla tapada.
Añadir pizca de sal marina y volver a tapar.
Bajar el fuego al mínimo y dejar cocinar durante 45 min. Emplear difusor de llama si tenemos fuego.
Apagar el fuego y reposar tapado unos 10 min.
Abrir olla y listo. Verás cómo se ha agotado el agua y salen unos agujeritos.
VÍDEO



Nota: Próximamente recetas de "potitos" con cereal de verdad.

Nos vemos,
Raquel Magem

Mucho más,
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en el mundo virtual.