viernes, 15 de junio de 2018

Boniato chips, superalimento para picar.

Hola a todos,
Me encantan los bonitos de toda la vida, y es que su versión asada como especie de postre forma parte de mi más entrañable infancia.
La realidad es que todo que es relativamente fácil de encontrar en los comercios, incluido en el sector eco, no acaban de coger protagonismo en nuestra cultura culinaria. Yo diría que donde goza de más popularidad es en la cocina vegetariana. 
Hace un tiempo me llamó la atención como el famoso cocinero británico Jamie Oliver lo incluyó en su lista de superalimentos (ver artículo)



Se trata de un tubérculo parecido a una patata alargada pero que no es de la familia de las solanáceas. 
Su color anaranjado nos revela su alto contenido en provitamina A, en forma de betacarotenos esencial para la salud visual y de la piel.
Pese a su sabor dulzón, no presenta una carga glucemia excesivamente alta y si le sumamos el gran aporte de fibra y su poder antioxidante, la conclusión es que es un buen alimento para consumir como complemento del menú de forma moderada. 
Os presento una forma de cocinarlo de lo más sencilla y apetitosa.
Raquel
www.ladietistaraquel.es





Boniato chips

Boniatos
Aceite de oliva virgen
Sal marina

Preparación
Lavar los boniatos.
Cortar en rodajas no muy finas (yo uso bandolina).
Disponer las rodajas en una bandeja horno con pizca sal y ligeramente rociadas de aceite. Hornear a 180º hasta que se empiece a dorar.
Dar la vuelta a todas las rodadas y volver a hornear sin dejar que se quemen (el tiempo dependerá del grosor).

Lista la guarnición. 

jueves, 14 de junio de 2018

La mejor chuchería del mundo

Hola a todos,
Definitivamente, por sencillo, rico y sano, no hay chuchería igual a la manzana deshidratada, o por lo menos no la he encontrado hasta ahora.


Procedimiento.
Lavar las manzanas, cortar a rodajas y deshidratar.
A mí me gustan más cortadas un poco gruesas.

Yo la uso mucho, en especial para dar toque extra dulce a los crunchies.


Os invito a ver este video.
https://vimeo.com/158745296

Buenas noches,
Raquel
www.ladietistaraquel.es

miércoles, 13 de junio de 2018

Spanish pan 3, entrañable receta familiar.

Hola a todos,
Pasan los años, y sin olvidar aquel día que inventé mi primer Spanish pan hace ya por lo menos 10 años, se han ido sucediendo versiones hasta la que os presento hoy, super jugosa y simplificada en procedimiento e ingredientes. 
todos nos encanta esta original forma de comer lenteja roja que resulta de lo más digestiva. 
Os invito a probar unos lindos panecillos salados de legumbre estilo tortilla de patata que acompañan muy bien a la verdura y se pueden tomar en cualquier lugar como tentempié.
Buenas noches,
Raquel
www.ladietistaraquel.es

Spanish pan 3


250 g / 1 bol lenteja roja
200 g aprox. leche de mijo o avena para triturar las lentejas 
2-3u / 450-500 g de cebolla cortada en brunoise (a cuadraditos) 
40 ml AOVE
5 ml sal marina
Utensilio: molde de silicona estilo magdalena baja o algo similar

Preparación
Lavar y colar las lentejas.
Dejar las lentejas en remojo bien cubiertas con agua durante unas 12 horas.
Colar y tirar el agua de remojo.
Triturar en una batidora (si es de vaso y potente queda mejor) la lenteja roja con el mínimo de leche vegetal precisa para obtener una crema espesa color rosita (recomiendo ir de menos a más agua).
Picar la cebolla a daditos bien pequeños (con el truco de una picadura vamos más rápidos).
Rehogar la cebolla con aceite y sal hasta que esté tierna y algo dorada pero sin perder su jugosidad.
Retirar del fuego la cebolla y añadir a la misma olla el batido de lenteja roja y mezclar todo.
Repartir la crema con cebolla entre los moldes. 
Hornear a unos 180º en altura baja durante unos 20-25 minutos hasta que justo cuajen y se doren ligeramente (si se doran demasiado perderán jugosidad). 
Dejar enfriar (espesarán más y se podrán despegar bien) y listos. 


martes, 12 de junio de 2018

Sopita de verdad.

Hola a todos,
A los niños en general les gusta la sopa. 
Hoy en día se estila mucho lo de tirar de bricks  de caldo precocinados cuando verdaderamente es muy sencillo de hacer y vale la pena por la obtención de una gran fuente de vitaminas, minerales y antioxidantes. Hidratación y nutrientes para una cena ligera y reconfortante para los niños.
Os propongo esta receta, con ideas y pautas básicas. Ánimos.
Buenas noches,
Raquel

Caldo de verduras 
Verdura (orientación): 
Puerro parte blanca y verde troceado
Cebolla troceada a dados pequeños 
Zanahoria lavada y cortada en rodajas finas (reciclar las partes superiores con tallo verde de otras elaboraciones para el caldo)
Calabaza a daditos
Nabo (mejor si es daikon) cortado en dados pequeños
Repollo cortado daditos
Apio troceado
Laurel en hoja
Un trozo alga combu
Perejil
Dientes de ajos machacados
Bolitas de pimientas
Sal marina
Agua para cocinar 

Opcional para añadir al caldo y hacer una sopa: Por 1 l de tan solo 50 g de pasta integral/aprovechar restos de cereal como arroz integral o quinoa/ garbanzos/trocitos de pescado...

Preparación
Colocar todos los ingredientes en una olla y cubrir con agua de calidad y un poco de sal.
Llevar a ebullición a fuego fuerte.
Bajar el el fuego y dejar hervir a fuego suave durante una hora o algo más.
Retirar del fuego.
Colar el caldo de verduras. La verdura la podemos exprimir un poco chafando a través de un calador o la parte intermedia de agujeros de olla de cocinar al vapor.
Obtenemos un rico caldo que podemos rectificar de sal.
En el caldo final obtenido podemos cocinar la pasta integral. Llevar a ebullición el cazo, incorporar la pasta y hervir el tiempo indicado por el fabricante. O añadir quinoa o mijo o arroz integral ya cocinados, garbanzos básicos…
Servir la sopa.
Para acabar de ajustar salado al gusto de cada comensal se puede añadir un chorrito de agua de mar. También se puede complementar con sal de hierbas aromáticas.
¡A disfrutar el platito de sopa! Para los niños indispensable.
¿Tirar verduras?. Yo sí y no me da pena y más si las estrujo. El objetivo era extraer toda la sustancias para el rico el caldo así que los restos son verduras “muertas”.
Nota: Lo ideal para economizar tiempo y esfuerzo es hacer un gran caldo con mucha verdura en una olla bien grande. Después congelo el caldo en botes pequeños para tener siempre a manos un rico caldo de verduras para hacer una sopa. Hidratación y vitaminas sin exceso de sal o potenciados de sabor son una buena cena para los niños.

sábado, 9 de junio de 2018

Simplemente cebolla

Hola a todos,
Del boom de crudiveganismo que quedé con cuatro cosas, y lo cierto es que siempre admiré la creatividad y la espléndida presentación de los platos.
Una de ellas es lo de la simple cebolla deshidratada.


Un día, además que lo recuerdo perfectamente, me compré estando de vacaciones un paquete de cebolla deshidratada de la línea Raw Food (comidas cruda). Qué cosa más rica me pareció, más aún pensando que yo no soportaba comer cebolla cruda, ideal para picar y sobre todo para acompañar ensaladas.

Más tarde acabé comprando una deshidratada de 50 euros y he aquí el invento. Simplemente cortar la cebolla en rodajas (lo hago con una bandolina) y a deshidratar unas horas.
Y lista para una ensalada. Crujiente, aromática, dulce, salada y picante a la vez, con la sensación de snack y sin repetir nada.

De todo se aprende.
Buenas noches,
Raquel
http://www.ladietistaraquel.es

miércoles, 6 de junio de 2018

Crunchies caseros con fresas y "cacaolat"


Hola a todos, 
Menuda combinación.
Tenía fresas, el "cacaolat" y me ha dado por improvisar unos mueslis. Lo importante entender cómo hacerlos y ha tirar de lo que tengas por al cocina.

Los crunchies es una receta práctica y socorrida. La realidad es que son muy versátiles, tanto te sirve de topping caprichoso para desayunos como de complemento crujiente de postres. O por ejemplo para llevar de viaje y hacer un nutritivo desayuno. Y además “tuneable” al gusto de cada uno, ya que se puede hacer con diferentes harinas y sobre todo que admite añadir después todo lo quieras.


Consideraciones básicas para elaborar tus mueslis:
De ingredientes necesitamos:
-Unos copos como producto base, mejor de tamaño un poco grande. Como de avena.
-Una harina o copos finos para formar los grumos, com máximo, la mitad en cantidad que de copos. Como de harina de trigo sarraceno y copos de quinoa.
-Un aceite para que quede crujiente y sabroso. Me gusta aceite de coco.
-Un endulzante, ya que se supone que es una receta dulce, pero en nuestro caso solo un poco dulce. Como melaza, azúcar de coco, dátiles triturados, mermelada eco...
-Pizquita de sal como siempre, para resaltar sabores.
-Unos aromatizantes en pequeñas cantidades que pueden aportar también propiedades medicinales. Como canela y jengibre.
Sobre la técnica:
Mezclar en un bol todos los ingredientes, primero los líquidos y al final ajustar con harina y copos. La consistencia de debe quedar como una masa humedecida capaz de compactar en pequeños grumos.
Los grumos deberán estar esparcidos por toda la bandeja, y éstos serán los que se convertirán en crunchies.
Tip: Cuando me “ensucio”, aprovecho para masajear todas la manos con los restos impregnados en los dedos y unas gotas de agua. Es como una terapia de cuidado de manos, se exfolian e hidratan. Aclarar y manos nuevas.
Para cocinarlos hay que vigilar el horno y encontrar el punto ideal de dorado y que no se te queme. Por esa razón no debes despistarte y además de no superar los 180º (mejor 170º incluso), remover los grumos de vez en cuando, ya que las partículas más pequeñas y situadas en los extremos son las primeras que carbonizarse como se te vaya el santo al cielo. Una opción: los últimos minutos podemos finalizar la cocción con el horno apagado si vemos que se doran demasiado rápido.
Como uno de los objetivos más deseado es el crujiente de los cereales, un error muy común es que se suelen probar recién horneados y como no crujen se deja más tiempo y entonces se queman. Muy importante es no desesperar al probarlos en caliente, al enfriar es cuando se convierten en maravillosos bocados crujientes.
Después los guardamos herméticamente en tarros de cristal y listos para ir comiendo. Es una maravilla disponer de ellos en la despensa.
A posteriori podemos añadir lo que queramos. Mi sugerencia:
Coco en virutas. Por aroma, textura y color blanco que resalta y queda precioso.
Bayas de goji. Aportan color además de textura gomosa tipo golosina y alto valor en nutrientes y propiedades beneficiosas para la salud.
Manzana deshidratada. El dulzor extra, el color clarito y la forma preciosa la convierten en un aliado para llegar al excelente. Ver en receta bocaditos de manzana.
Pipas de calabaza activadas. Unas semillas valiosas en la mezcla. Activadas es una manera de prepararlas para aprovechar al máximo los nutrientes y que además sean biodisponibles, pero también pueden ser tostadas.  
Dejar en remojo las pipas en agua de buena calidad durante toda la noche.
Colar bien intentando que queden lo menos húmedas posibles.
Extender en bandejas de una deshidratadora evitando pipas superpuestas.
El tiempo del proceso de deshidratar puede ser de unas 12-24 horas.

UN EJEMPLO
Ingredientes

100 g de dátiles hidratados en 100 ml agua (para hacer un puré)

40 g / 50 ml aceite de coco (en líquido, calentar al baño maría)

0,6 ml / pizquita sal marina

10 ml / 1cs canela en polvo

5 ml /1 cp jengibre en polvo

cáscara de naranja finamente rallada o gotas esencia de naranja

250 g / 500 ml copos de avena 

100 g / 200 ml copos de quinoa
Un abrazo
Raquel


www.ladietistaraquel.es
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domingo, 3 de junio de 2018

"Cacaolat" alucinante


Hola a todos,
Qué suerte de probar este fantástico utensilio de cocina. Toda la información en la web de V de Vegetal 
Como comenta la misma Silvia Méndez Alonso Está diseñada por nosotros, con las puntas redondeadas, sin costuras en las que se queden restos. Algodón Bio 100% y de muy buena calidad. E instrucciones para hacer leches, dentro. Está hecho todo con mucho cariño. Diseño del envoltorio por Sandra de Miguel
💚🖖🏾


Lo confirmo. Me ha encantado. A parte que se nota que es un producto hecho con mucho amor, me sorprendió el gran aprovechamiento "se saca todo el jugo" y lo fácil de limpiar.

Os paso la receta de

Cacaolat alucinante

100 g de avellana 
6 dátiles medjoul
8 cucharitas /40 ml cacao en polvo (no desengrasado)

Preparación
Dejar las avellanas toda la noche en remojo y colar.
Dejar los dátiles sin hueso en remojo con 1 l agua de calidad que usaremos para el batido.
Poner las avellanas en una batidora de vaso (si es potente y buena mejor) junto con el agua de hidratar los dátiles (reservar los dátiles).
Batir bien.
Colar. En este caso con la Bio Bolsa. Estrujar bien y ya hemos obtenido la leche de avellanas.
Batir esta leche con los dátiles y colar.
Volver a batir con el cacao en polvo. 
Y listo.

Nota: Estas son unas cantidades de bebida suave pero muy agradable, endulzar y añadir cacao al gusto. 
Lista La Bolsa para la próxima.
Un abrazo
Raquel


www.ladietistaraquel.es

Proximamente,