martes, 20 de agosto de 2019

Turrón helado de chocolate y avellana



Postres
1

Sencillo y resultón. Lo creé por casualidad y se quedó porque a mi marido le encanta. 

125 g Avellanas crudas (las que ocupen una capa extendida de la base del molde)

(5*15) 75 ml aceite de coco

(6*15) 90 ml cacao en polvo

(4*15) 60 ml azúcar de coco

ralladura de una naranja eco

Utensilios
Molde silicona tipo bizcocho alargado 22* 8 cm

Tostar ligeramente las avellanas en el horno. “Cuidado con que no se quemen”. Si las compramos tostadas omitir este paso.
Pelar las avellanas con los dedos, lo que se pueda.
Disponer las avellanas tostadas y peladas en el molde.
Disponer en un bol el aceite de coco en estado líquido (es posible que lo tengamos que calentar al baño maría si lo disponemos en estado sólido).
Añadir el cacao, el azúcar de coco y la ralladura y mezclar con un batidor.
Verter la salsa obtenida sobre las avellanas.
Enfriar rápidamente en nevera o congelador.
Desmoldar y listo.
Conservar en nevera o congelador.

Tips:
Se derrite antes que el chocolate de verdad (que contiene manteca de cacao) así que mantener en nevera o incluso mejor en el congelador.

Se puede trocear y añadir de topping a desayunos.

Raquel Magem


viernes, 9 de agosto de 2019

Phoskitos raquelianos


Una receta de


Van pasando los años...y ahí están. Para enamorar.

Ingredientes
Pan germinado de centeno (puede ser de otro cereal). Nota: Normalmente suelen ser de 400 g y salen 9 pastelitos.
Mermelada de calidad (eco y sin azúcar). De frutas del bosque o arándanos o cereza.
Chocolate negro de calidad (yo uso del 92% y azúcar de coco)
Avellana ligeramente tostada y partida con mortero en trozos grandes.

Utensilios especiales
Molde circular “corta pastas” de 6 cm (en realidad del tamaño que queramos que sea el pastelero)

Preparación
Cortar el pan germinado en finas rebanadas (se puedo romper pero no pasa nada, después se pega).
Hacer "galletas" colocando una capa de pan germinado en el molde de tal forma que presionado se quede la forma circular de grosor uniforme al desmoldar. Para mí lo ideal es que pese unos 22 g.
Colocar la “galleta” en el molde otra vez por la parte rugosa hacia arriba y repartir una capa de mermelada por encima sin llegar a los bordes. Para mi gusto unos 20 g.
Colocar encima otra capa de pan germinado con la parte rugosa hacia abajo (haciendo un bocadillo de mermelada).
Desmoldar.
Repetir operación con todos los futuros phoskitos y guardar en la nevera.

La cobertura de chocolate:
Calentar al baño maría la tableta de chocolate cortada en trozos y dejar fundir removiendo un poco pero sin que llegue a estar muy caliente, es decir, que quede fundido pero espeso.
Verter el chocolate con cuidado sobre cada phoskito.
Colocar por encima toda la avellana troceada que quepa en la superficie.
Queda muy bien rematar con un poco más de chocolate fundido vertido de forma circular por los bordes.
Dejar solidificar en la nevera.
Listo.
Ingredientes
Pan germinado de centeno (puede ser de otro cereal). Nota: Normalmente suelen ser de 400 g y salen 9 pastelitos.
Mermelada de calidad (eco y sin azúcar). De frutas del bosque o arándanos o cereza.
Chocolate negro de calidad (yo uso del 92% y azúcar de coco)
Avellana ligeramente tostada y partida con mortero en trozos grandes.

Utensilios especiales
Molde circular “corta pastas” de 6 cm (en realidad del tamaño que queramos que sea el pastelero)

Preparación
Cortar el pan germinado en finas rebanadas (se puedo romper pero no pasa nada, después se pega).
Hacer "galletas" colocando una capa de pan germinado en el molde de tal forma que presionado se quede la forma circular de grosor uniforme al desmoldar. Para mí lo ideal es que pese unos 22 g.
Colocar la “galleta” en el molde otra vez por la parte rugosa hacia arriba y repartir una capa de mermelada por encima sin llegar a los bordes. Para mi gusto unos 20 g.
Colocar encima otra capa de pan germinado con la parte rugosa hacia abajo (haciendo un bocadillo de mermelada).
Desmoldar.
Repetir operación con todos los futuros phoskitos y guardar en la nevera.

La cobertura de chocolate:
Calentar al baño maría la tableta de chocolate cortada en trozos y dejar fundir removiendo un poco pero sin que llegue a estar muy caliente, es decir, que quede fundido pero espeso.
Verter el chocolate con cuidado sobre cada phoskito.
Colocar por encima toda la avellana troceada que quepa en la superficie.
Queda muy bien rematar con un poco más de chocolate fundido vertido de forma circular por los bordes.
Dejar solidificar en la nevera.
Listo.
Ingredientes
Pan germinado de centeno (puede ser de otro cereal). Nota: Normalmente suelen ser de 400 g y salen 9 pastelitos.
Mermelada de calidad (eco y sin azúcar). De frutas del bosque o arándanos o cereza.
Chocolate negro de calidad (yo uso del 92% y azúcar de coco)
Avellana ligeramente tostada y partida con mortero en trozos grandes.

Utensilios especiales
Molde circular “corta pastas” de 6 cm (en realidad del tamaño que queramos que sea el pastelero)

Preparación
Cortar el pan germinado en finas rebanadas (se puedo romper pero no pasa nada, después se pega).
Hacer "galletas" colocando una capa de pan germinado en el molde de tal forma que presionado se quede la forma circular de grosor uniforme al desmoldar. Para mí lo ideal es que pese unos 22 g.
Colocar la “galleta” en el molde otra vez por la parte rugosa hacia arriba y repartir una capa de mermelada por encima sin llegar a los bordes. Para mi gusto unos 20 g.
Colocar encima otra capa de pan germinado con la parte rugosa hacia abajo (haciendo un bocadillo de mermelada).
Desmoldar.
Repetir operación con todos los futuros phoskitos y guardar en la nevera.

La cobertura de chocolate:
Calentar al baño maría la tableta de chocolate cortada en trozos y dejar fundir removiendo un poco pero sin que llegue a estar muy caliente, es decir, que quede fundido pero espeso.
Verter el chocolate con cuidado sobre cada phoskito.
Colocar por encima toda la avellana troceada que quepa en la superficie.
Queda muy bien rematar con un poco más de chocolate fundido vertido de forma circular por los bordes.
Dejar solidificar en la nevera.

Listo.
Raquel Magem


jueves, 1 de agosto de 2019

Productos que dejan huella como la levadura nutricional



¿Quien conoce la levadura nutricional?

Yo la probé por primera vez en un taller de cocina crudivegana de la mano de que tuve la oportunidad de asistir en San Sebastian (organizado por Otarra). Lo que más me llamaba la atención es la increíble creatividad de sus recetas y sentía curiosidad por esta parcela de la cocina natural.
De toda aquella experiencia me quedé pregonada de un producto en particular que se usa muchísimo es este estilo de vida. La levadura nutricional (supongo porque son proteínas de un pseduanimal, no animal, pero lo más cercano sin ser planta y además super rico y versátil).
Son una especie de copos finos que saben a queso, no, mejor que el queso, increíble.
En una cucharada que espolvoreas sobre cualquier plato  (en especial macarrones) obtienes un saladito, aroma queso y todo que sienta de lo más ligero. Pero es que hay mucho más, enriqueces el plato con vitaminas del grupo B, aminoácidos (proteínas) y fibra.
Yo siempre lo tengo en un bote a mano para echar en cualquier momento.
Y sobre todo, no confundir con levadura de cerveza que es un desecho, esta se elevadora de forma expresa. Tiene más propiedades pero sobre todo esta´realmente rica. Y es que si te confundes, dirás con decepción, ¿y esto estaba tan rico?
También es verdad que después de probar muchas marcas no todos son iguales, unas están más ricas que otras, la verdad.
Si te gusta el queso, y te va esto de cuidarte y prefieres restringir el consumo de este lácteo, este el producto que te hará feliz.
Otra alternativa es ponerte a hacer quesos veganos, todo un reto, hay que ponerse. Pero con esta alternativa, cucharada y listo, por lo menos para quitarte el gusanillo.

Para ser sincera, antes de comía queso a quilos, nunca menos de dos veces al día. Con la macrobiótica lo dejé, y me sentó genial, pero nunca me dejaron de gustar, una renuncia con un coste emocional. Ahora disfruto cada día de este producto y de vez en cuando, me reservo ocasiones para un poco de queso de cabra o una pizza con mozzarella. Y así he encontrado mi equilibrio. Disfruto del queso en ocasionalmente y sin remordimientos ni apetencia por tomarlo todos los días.

Y todo esto lo cuento para compartir la experiencia y si a alguien le es de utilidad, pues genial.

miércoles, 31 de julio de 2019

Arroz sin leche

https://www.instagram.com/p/B0ip9v7HALx/



Rutinas higiene y belleza

Os voy a explicar mis rutinas higiene y belleza.
Todo con productos free de químicos y siempre teniendo en cuenta que el primer paso de belleza es no comer "mierdas". Y por supuesto la felicidad.

Antes de empezar reconocer que me parece todo un poco frívolo cunado me acuero de toda la gente en el mundo que no tiene nada y me veo yo con todos mis potigues acicándame todos los días. Por eso mismo, doy gracias del previlegio de poder dedicar un tiempo a cuidarme.  No es que haga esto para con el objetico de estar super guapa, lo hago principalmente porque me hace sentir bien, cuando llevo a cabo mi ritual, cuando me toco el rostro, cuando me hidato las piernas, cuando me masajeo los pies...me estoy diciendo que me quiero y cuido el cuerpo que le ha tocado a mi alma en este mundo.
Cada uno que haga lo que pueda, lo que sienta. Yo solo quiero compartir que es chulo mimarse un poco. Y todo es una cadena para cuidadarse en tantos aspectos de la vida.

Cada día

Rostro
Por la mañana
A parte de lavarme la cara (como todo el mundo). Después de desayunar.
Rociarme la cara con agua de mar y retirar con una gasa para limpiar y tener la sensación de zambullirme.

Como norma
Tónico
Sérum
Contorno de ojos
Crema
Protector solar (en invierno tema color con poca protección)
Hidratación labios

Cuando quiero arreglarme
Crema color + ligerísimos toques de maquillaje
Crema de manos

Por la noche
Loción limpiadora estilo desmaquillarte y retirada con muselina (incluido cuello). Normalmente ya lo hago en la ducha.

Tónico
Sérum
Contorno de ojos
Crema
Hidratación labios

Cuerpo. Cada día después de ducha (jabón natural y de higiene íntima):
Desodorante
Crema hidratante sobre todo piernas.
Aceite rosa mosqueta en cicatriz en cicatriz cesáreas.
Crema manos
Aceite uñas para cutículas

Rutina en el sofá con infusión relajante antes de acostarme:
Crema manos
Aceite uñas para cutículas
Crema pies con masaje en pies limpios
Cepillarme el cabello

Semanalmente o cada dos semanas o cuando encuentro un hueco. Por la noche.
Aplicación loción limpiadora estilo desmaquillarte. Retirar con muselina (como todos los días)
Aplicación crema exfoliante con acción enzimática que tengo que dejar unos minutos actuar. Retirar con muselina.
Aplicación mascarilla nutritiva y dejar actuar. Retirar con muselina o normalmente ya lo hago en la ducha.

Exfoliación de todo el cuerpo antes de ducha que precisa ducha la retirada del producto.



Cabello
Me lavo la cabeza dos veces por semana.
Champo
Suavizante
Extra:
Mascarilla pelo. Cuando tengo un rato para que actúe. En el vestuario piscina primero me lavo el pelo y con suavizan, desenredo y me aplico la mascarilla. Mientras hago lo mismo con mi hija. Al final que quito la mascarilla. Esto un día que tampoco tengamos excesiva prisa. Es lo que se me ocurre.

Para peinar me aplico una crema que fija un poco y nutre el pelo.

Me cepillo el pelo todas las noches antes de acostarme.



Otros
Depilarme con máquina eléctrica las piernas (rodilla para abajo) y aplicar aceite de mosqueta
Cortar las uñas. De momento no me las pinto ni nada especial.

Curiosidades
Aceite de coco en las manos cada vez que cocino.
Aceite de coco en las puntas del cabello cuando sé que me lo voy a lavar.

Niños
Crema solar cuerpo  
Crema hidrante cuerpo niños
Crema acondicionador cabello para niños (mi hija tiene una buena melena)

Productos a los que soy fiel
Contorno de Ojos y Labios Citylife I-Zone Balm · 20 ml
Protección Solar Tea Niños SPF50 · 150 ml BEMA BIO

Nos vemos
Raquel



 

jueves, 18 de julio de 2019

Mi muesli del momento





Hola a todos,
El otro día vimos un desayuno , hoy una base maravillosa.

Esta es la receta de las más repetidas por su sencillez y polivalencia. Para desayunar ok pero también como postre es perfecto.

Ingredientes
100 g de dátiles hidratados en unos 200 ml leche de avena (para hacer un puré)
40 g / 50 ml aceite de coco (en líquido, calentar al baño maría)

0,6 ml / pizquita sal marina
10 ml / 1cs canela en polvo
5 ml / 1 cp jengibre en polvo

500 g/ 1 l copos de avena 

Sugerencia de complementos:
-bayas goji (antioxidantes)
-arándanos (antioxidantes)
-cáñamo (proteínas)
-avellanas (grasas buenas y crujiente fruto seco)
-semillas de cacao troceadas (lo mejor del cacao)
-coco en virutas (aroma y textura)
-polen (enzimas)


Procedimiento
En un vaso de túrmix cubrir los dátiles en leche de avena y dejar hidratar durante unas horas. Si el agua está caliente tardarán menos en reblandecer. Triturar los dátiles.
En un bol grande verter puré y el aceite. Añadir sal marina, canela en polvo, jengibre en polvo y opcional gotitas de esencia de naranja. Mezclar todo con un batidor de varillas. 
Incorporar copos y mezclar con una cuchara de madera.
Todo este proceso me es muy cómodo de hacer con una mezcladora eléctrica.
Ver que nos queda una masa en que todo el cereal esté bien humedecido y que incluso se hacen grumos. 
Disponer la masa en una bandeja de horno forrada (yo uso esterilla de silicona) y repartir para que queden bien esparcidos los pequeños grumos por toda la bandeja.
Hornear a 180º a una altura media-baja (con ventilador si tiene) 10 min. Sacar del horno y remover bien (la avena dispuesta por los bordes es la primera en dorarse, y si te despistas, en quemarse. Dejar unos 5 min. más en el horno y volver a repetir en remover bien. Decidir si los volvemos a hornear unos minutos más. Sin que se lleguen a dorar en exceso, apagar horno y dejar los cereales dentro para que se acaben de secar, y queden más crujientes con el calor residual. 

Puedes guardar la avena junto con otros ingredientes “complemento” o guardarla sola, como producto base, para servir con que quieras. 
En todo caso, guardar en tarro o táper hermético y listo para tomar con mil combinaciones.


Tips
Puede ser un buen regalo. Un paquete de cereales tuneados al gusto de la persona a la quieras agasajar.

Un abrazo
Raquel


www.ladietistaraquel.es

miércoles, 17 de julio de 2019

Un procesado que me encanta, kombucha

FOTO DE HACE UNOS MESES
DISFRUTANDO EN CASA

  • Capítulo 12
  • Jordi Dalmau
  • 12 julio, 2019

“Con la kombucha noté, por primera vez, la potencia que puede tener un alimento sobre el cuerpo”





Me llamó mucho la atención ya que soy una gran fan de esta bebida y me animé a contaros que yo también la tomo.

¿Qué es? Muy en resumen. Se trata de una bebida probiótico por contener bacterias beneficiosas para el organismo. Se consigue con la fermentación del té con una colonia de microorganismos llamado scoby. Se obtiene una bebida con burbujas y sabor al gusto, ya que se añaden otros ingredientes para tunear el resultado final. Lo malo es que se fermenta con azúcar pero lo bueno es que es el azúcar que se come el scoby, algo queda pero la verdad es que a penas resulta dulce.

La historia. La conocí hace unos meses cuando de repente, en poco tiempo, diversas personas me hablaron de la kombucha. Sabía más o menos lo que era PERO NO LO HABÍA PROBADO, así que "profesionalmente" que quedaba un poco con cara de haba (como se suele decir). 

Así que fui a comprarlo y...me encantó, me sorprendió tanto la sensación que corriendo busqué más información por internet. Te lo venden como mágico (es una gran fuente de antioxidantes, mejora la digestión y la flora intestinal, equilibra el metabolismo, es revitalizante (te da un plus de energía) , difícil de creer. Yo os aseguro que lo probé sin esperar nada, sin expectativas, solo por la vergüenza de no poder opinar porque no lo había probado. 

Pues eso, que ahora la vergüenza es decir que me parece mágico, porque es difícil de creer, lo sé.

o no se hasta que punto hace o no hace, yo se lo que siento. Me satisface como un suero que te revive. Y lo seguro es que es el mejor refresco que jamás he tomado. Lo tengo en la nevera (está vivo, como el yogur) y me gusta tomar uno de vez en cuando (sin el frío de la nevera), entre horas, en especial fuera de casa. Lo llevo en el bolso y ya no necesito nada más (adiós hambre, sed, ansiedad...). Y de sabor me parece rico, mi favorito es de frutas del bosque. Un vecina a la que se lo recomendé me dijo que le encantaba, que le recordaba al champan.

Ahí queda. No te lo quiero vender ni convencer. Prueba y opina en todo caso. Lo recomiendo en especial entre horas si te cuesta mucho controlar las ganas de comer. Y también para un momento que quieras hacer un ayuno.


Un abrazo
Raquel



www.ladietistaraquel.es