lunes, 7 de agosto de 2017

Phoskitos raquelianos




Disfruta el mundo de los Postres Sin

Phoskitos raquelianos
Esta es una de las propuestas más sencillas, fáciles y rápidas de elaborar, de las más sanas y que además triunfan.  No se puede pedir más.


Historia:
Recuerdo que me empleé en crear un postre con pan germinado (digestivo, sano y dulce), por aquello de que no tenía nada en el repertorio con este ingrediente. Después de algunos intentos fallidos, lo que no he olvidado todavía es la sensación de llevarme a la boca un bocado que combinaba el tierno pan germinado con la mermelada y el chocolate crujiente. Me veo de pie en la mesa de trabajo de la cocina de Madrid “flipando” con la sensación de que algo había nacido. Solo faltaba darle forma y nombre. Como me recordaba a un pastelito, me surgió la palabra  PHOSKITOS (aún no sé porqué); lo que sí me hizo gracia es tener que recurrir a google para saber cómo se escribía esa palabra. Ahora sé que Phoskitos Raquelianos se escribe con P de Pasión.


Ingredientes:
Pan germinado de centeno (puede ser de otro cereal) Nota: Normalmente suelen ser de 400 g. Salen unos 10 paselitos.
Mermelada de calidad (eco y sin azúcar). Me encanta, para esta receta, la de cereza de Finestra.
Para el chocolate cobertura (esta es la proporción propuesta, pero puedes hacer más cantidad):
60 ml de aceite de coco
60 g/120 ml cacao en polvo
60 ml azúcar de coco


Utensilios
Cuchillo grande, tabla de cortar, molde circular “corta pastas” de 6 cm ( en realidad del tamaño que queramos que sea el pastelero), cucharita, cacito para el baño maría, varillas mini, cuchara medidora 15 ml, rejilla para recoger chocolate, báscula opcional,platos


Preparación
Cortar el pan en finas rebanadas (se romperá pero no pasa nada, después se pega).
Hacer "galletas" colocando una capa de pan germinado en el molde de tal forma que presionado se quede la forma circular yun  grosor uniforme al desmoldar. Para mí lo ideal es que pese unos 22 g.
Repartir una capa de mermelada por encima de la mitad de las bases. Para mi gusto unos 12 g.
Colocar encima otra capa de pan germinado y desmoldar.
Repetir operación con todos los futuros phoskitos y guardar en la nevera.


Hacer la salsa:
Calentar al baño maría el aceite para que se vuelva líquido (si hace calor no será necesario).
Añadir el resto de ingredientes y mezclar.
Dejar atemperar para que espese sin llegar a solidificar.
Colocar los pastelitos en una rejilla con un plato debajo (si está caliente mejor para que no solidifique).
Verter el chocolate con cuidado de tal forma que obtengamos una capa.
Dejar enfriar en la nevera.
Opcional para más exquisitez y mejor presentación, pero menos “light”, dar la vuelta y verter la crema de chocolate por la otro lado.
Guardar en la nevera.
Listo.



Phoskitos raquelianos “la lección”.
Características generales:
Si os fijáis es muy atractiva la receta, ya solo el nombre llama la atención. Una presentación irresistible para los niños como supermerienda y para los los no tan niños en cualquier momento.
Es increíblemente fácil y rápido de hacer, incluso se puede hacer partícipes de la elaboración a los más peques, para que se diviertan e introduzcan el el mundo de la cocina.
Y por si fuera poco, a su vez es supersano, como veréis en la explicación de los ingredientes. La verdad es que satisface plenamente y no causa ningún tipo de pesadez.
Todo lo ensuciado de chocolate, en lugar de lavar, lo podéis reutilizar para comer cualquier postre con aroma al chocolate que ha quedado en los utensilios empleados.


Notas sobre los ingredientes y apuntes sobre la técnica
Si os fijáis consta de tres simples partes bien diferenciadas: 1- pan germinado, 2-mermelada y 3-chocolate.
El pan germinado es el top ten de sano en panes y bizcochos. Es “solo” grano germinado, por lo que resulta digestivo por ser germinado, vital por ser grano entero, muy “puritano” por no llevar ni levadura (por no llevar, no lleva nada) y además no requiere de horneado.
En pan se tiene que cortar fino; la tendencia es a hacer rebanadas gruesas y entonces el resultado final del pastelito resulta muy tosco.
Para hacer las circunferencias de pastelito se emplea un aro “cortapastas”. El diámetro del pastelito depende de nuestro aro, para mí 6 cm es ideal.
Los trocitos de pan germinado son tan pegajosos que fácilmente podéis reconstruir una rebanada, como si fuera platelina. Poned atención en no apretar demasiado, para conservar la esponjosidad de este pan.


La mermelada, escoged como siempre una que sea de calidad, y sobre todo sin azúcar. Pero se os pueden ocurrir otras cosas… Ana Medina, una alumna del curso, sugiere amasake en lugar de mermelada.
La cantidad de mermelada a extender a gusto, para mí unos 12 g.


¿Qué podéis hacer para conseguir esa maravillosa capa de chocolate?
Tenéis dos opciones:
La super sencilla de comprar una tableta de chocolate, derretir al baño maría y verter sobre el pastelito. El tipo de tableta determinará el valor nutricional del pastelito. Hoy en día se encuentra tabletas de chocolate de alta calidad. La mejor que yo he encontrado en la de Vivani 92% de cacao y con “azúcar de coco”. Y yo lo noto que no es azúcar común, y el bolsillo también un poco.  Después están las tabletas con azúcar pero con alto porcentaje en cacao. El peor de los casos sería empleando chocolate de cobertura “normal”, pero aún así, siendo realistas, el pastelito distará igualmente mucho de las "guarrerías" de verdad.
La casera de elaborar una salsa de chocolate que al enfriarse quede crujiente. La salsa consta de 3 partes: Una grasa, un endulzante y cacao en polvo.
-Una grasa que al enfriarse solidifique y que al introducirse en boca se derrita, “la magia del chocolate”. Yo suelo emplear aceite de coco, porque lo uso habitualmente en casa y sirve para estas elaboraciones. La desventaja es que se derrite relativamente rápido, y hay que mantenerlo siempre a temperatura refrigerada. La opción de hecho que más se aviene es la de manteca de cacao; es el ingrediente que de hecho usé en la receta original. Sabe más a auténtico chocolate y se mantiene mejor a temperatura ambiente.
-Sobre el endulzante, es como bien dice en el foro Gemma: "tiene su gracia tunear las recetas según tus gustos o los ingredientes de que dispongas".
-El cacao en polvo, cuanto más rico y aromático, mejor os quedará el resultado, como en todo.
El tema de realizar la cobertura es lo más complicado del postre: Es muy importante que la salsa no esté ni tan fría que solidifique, que por su puesto lo hará en la nevera después de conseguir la cobertura, ni tampoco demasiado caliente, es decir demasiado líquida, lo que hará que se escurra y os impida conseguir la capa crujiente que deseáis.
Una opción: dejar la parte de abajo, que no se ve hasta que no lo cogéis, sin cubrir. Todo y que el chocolate es solo una fina capa, y además si lo hacemos nosotros, sin azúcar siquiera, resulta más ligero si os dejáis una cara sin cubrir.

Todo lo ensuciado de chocolate, en lugar de lavar, podéis utilizarlo para comer cualquier postre con aroma al chocolate que ha quedado en los utensilios empleados.
VIDEO RELACIONADO


Raquel Magem