viernes, 1 de febrero de 2013

El arroz, ¿lo tuestas o lo remojas?


Un MENÚ del otro día (entrante lenteja roja, arroz con pipas y más verdura)

Sobre cómo cocinar el arroz yo creo que podríamos escribir todo un libro. Preparar un arroz “simple” puede llegar a ser todo un reto si buscas que sea “perfecto”, “sublime”.
Llevo años preparando arroz y más arroz (SIEMPRE INTEGRAL) y nunca dejo de sorprenderme de lo que descubres, siempre descubres algo.
El lavar, cantidad de agua respecto a arroz, las ollas, el fuego, el tiempo, el cariño,…
El tema que hemos comentado en kukui es la fase después del lavado. Antes de cocer el arroz integral básico, LO TOSTÁIS O LO DEJÁIS EN REMOJO O NADA. 
Los comentarios han sido de los más variados, no ha predominado nada, incluso personas que lo hacen de varias maneras.
Lo que yo quería compartir era esto:

Tostado: remover en la olla sin nada más hasta que se seque y huela anuezado.
Remojo: remojo del arroz con el agua de cocción 1-3 horas (para mí)

Remojo y tostado son dos técnicas para que sea MÁS DIGESTIVO.

Tostado, el calor llega al centro del grano, y en remojo el grano se abre para empezar a germinar. 

A nivel energético, al tostar se vuelve más yang, con más calor, y en remojo es más yin (si esto te suena a chino, no te preocupes, en un poco complicado de entender).

Pero el resultado final es TAN DIFERENTE  que me fascina y para gustos, colores.  Con remojo queda pegajoso y dulce y tostado suelto y más neutro.

A mí me encanta el remojo DULCE Y PEGAJOSO. Pero no hay consenso entre las preferencias de la gente. Ayer lo hice tostado y me gusta, porque me gusta el arroz siempre, pero nada que ver.
Experimenta y disfruta del arroz integral. Tu cuerpo, tu mente, te lo agradecerá.
Y para mucha  más info mis libros y por su puesto entra en KUKUI, disfruta aprendiendo cada día. No se puede dar más por menos.
Nos vemos
Raquel Magem