domingo, 27 de febrero de 2011

Mis utensilios, mis juegues de persona mayor.


Yo creo que ni cuando era pequeña le tenía tanto cariño a mis muñecas como ahora a mis cuchillos, ollas y sartenes. En el fondo estos utensilios son mis más preciados juguetes, juego con ellos, juego a las cocinitas, juego porque me divierte, un juego muy educativo y productivo.
Ahora que estoy remodelando la cocina, ha sido un momento de reflexión. Me he pasado el fin de semana preparando la cocina para la llegada de mis fogones, como si estuviera preparando la habitación de un bebé en breve nacer, con trabajo, tesón y mucha ilusión.
Qué de trastos, qué quiero y qué no uso. Con mi afición a ir acumulando electrodomésticos me he encontrado invadida de aparatos eléctricos que NO USO. No uso y no les tengo cariño, simplemente soy consciente de su valor económico y me cuesta desprenderme de ellos, lo que se llama el “maldito” APEGO a lo material. ¿Qué estoy haciendo? Los estoy retirando y acumulando en el garaje para ver qué hago con ellos, más otros que he dejado en la cocina sin saber cuánto duraran. Ejemplos de aparatos sin uso: rallador y escurridor eléctrico, vaporera eléctrica, 3 exprimidores de zumo de naranja (qué tiempos), multirobot, palomitero, horno pizzero…y no sé cuantas cosas más. Lo curioso es que lo que menos me pensaría, una Sandwichera, me gusta para hacer waffles con mochi.
Por otro lado, he sentido como nunca el cariño que aflora cuando ordeno mis ollas de hierro, o mis ollas de acero o la olla rápida…Tanto que lo quiero tener en una estantería al aire libre para disfrutar de su exposición como de mis favoritas figuras de adorno se tratara, y además A MANO, como tienen que estar, para usar.
Nos quejamos de cocinas pequeñas, pero os habéis parado a pensar de las cosas que se llegan a acumular que no se usan jamás o tan poco que NOS SOBRAN???
Con la macro aún más. Una buena tabla, un buen cuchillo, unas cucharas de madera y unas ollas y unas sartenes con complementos como rallador, pelador, cepillo…Y 4 electrodomésticos máximo basta!!!
¡PUES A REFEXIONAR! A poner al día tu cocina. Un lugar limpio, ordenado y con lo necesario. Un lugar donde crear salud, armonía y felicidad. El lugar más especial.
Y os recuerdo que os puedo conseguir una sartén de hierro ¡que tanto cuestan de encontrar!
raquel