miércoles, 20 de enero de 2010

Nada es perfecto.


Cuando digo que es todo maravilloso con la comida es verdad, que te sientes genial, con energía nunca vista, que no enfermas, la comida está riquísima, que no la cambio por nada…todo es verdad. PERO hoy….a las 16:00h, después de comer prontito sanísimo, me ha entrado un hambre ansioso de dulce, salado, graso…de todo. Venía de Madrid, en la calle ¡Qué hago! Me meto en un McDonalds, hamburguesa de pollo rebozado con “cosas”, patatas fritas, coca-cola y helado. Toma ya! No me lo creo ni yo, no sé si ha sido un resacón después del viaje o no lo sé. Pero siempre algo puede fallar. La cuestión es que ahora estoy genial, no pasa nada, y sin duda vuelta a mi rutina rica y sana. Aunque hoy no creo que cene gran cosa.
Con esto no pretendo incitaros a hacer lo mismo, solo reflejar lo que sería la "flexiblidad" dentro de una dieta ejemplar. O que no se trata de todo o nada. O dar un toque más de realismo a mi web.
Saludos a todos
Raquel

2 comentarios:

Anónimo dijo...

jajaja, bueno si te das cuenta según los parametros de la OMS estás cumpliendo :P con su ración de vegetales (lechuguita, tomate y cebolla), hidratos (pan y papas) y proteína (el polloooo).

De la calidad y las cantidades si eso hablamos otro día, jajajajaja.

miri

raquel dijo...

Ja,ja…
Estuve reflexionando sobre el tema, y me acordé de gente en la consulta que me cuenta que le pasa algo parecido al poco tiempo de empezar “la dieta”. Y esto me cuadraba con que hace una semana que como “en la línea” después de dos semanas de extremos como hacía años. Pasé de estar en el centro a tomar yang a saco con dos huevos diarios y por otro lado con gran cantidad de yin a base de fruta tropical y dulces. Los extremos, además de desequilibrarte te causas adicción. Y creo que esta fue la causa, un repentino síndrome de abstinencia.
Todo solucionado
Nos vemos
Raquel