martes, 11 de agosto de 2009

no tengo tiempo para cocinar, no puedo comer bien

Esto es lo típico, NO TENGO TIEMPO.
Sí que tienes tiempo, si tienes tiempo para vivir, debes tener tiempo para alimentarte mínimamente bien, porque eso es la vida, la energía para recorrer el camino sin continuas averías o a ralentí, forzando el motor para continuar adelante.
No me refiero a horas y horas en la cocina, si no de tener la voluntad de organizarse para hacerte un arrocito (para tres días si quieres), preparar verduras frescas en un momento o las legumbres, que parece un horror, pero que acordándote de remojo y con la olla rápida no es para tanto. Y todo, todo, os aseguro que vale la pena.
A ponerse el delantal y no olvidar los ingredientes amor y agradecimiento.