miércoles, 8 de octubre de 2008

Yo también empiezo una nueva faceta de mi vida.

En la consulta tengo el placer de presenciar como la gente inicia con ilusión esta nueva etapa de sus vidas “aprendiendo a comer”. Y yo no podía ser menos. Para mí, ha sido el Tai Chi. Descubierto por casualidad en el gimnasio, pero me ha enganchado. En muy pocas sesiones he experimentado como complementa mi ya de por sí “vida sana”. Lo cierto, es que he encontrado en él la única actividad hasta el momento capaz de abstraerme al 100% de mi vida cotidiana, que aunque afortunadamente estoy encantada con ella, creo que todo el mundo necesita momentos de vacío absoluto. Tras el vacío llega el llenado.