martes, 19 de agosto de 2008

QUE SATISFACCIÓN VER LOS PROGRESOS.

Que alegría ayer cuando me encontré con una de mis queridas “alumnas” después de tres semanas de vacaciones. No solo se había desecho del cansancio y del estrés si no también de “algo de peso”. La vi morenita, guapa y más esterilizada, estaba radiante. Pero lo que realmente me sorprendió es que había conseguido que adquiera ese hábito tan simple como saludable, el de andar.